viernes, 4 de julio de 2014

Y una tarde notó que él ya no le escribía. Sintió un hueco helado en el pecho y sus huesos hacerse polvo. Se recostó en el suelo y deseó —por primera vez en su vida— ser solamente agua, ser lágrimas y dejarse absorber por la tierra
"Se que hice mal y se que lo que tengo que reparar, y te juro que lo haré" decia el. 

Paso el tiempo y nada se reparó, todo sigue igual, aun esta esa gran herida abierta y no ha hecho ningún intento por reparar su error.